Archivos para ‘1. Restaurantes’

mayo 16, 2013

El déjà vu del Gresca (Barcelona)

por Philipp


Han pasado casi tres años. Tenía muchas ganas de probarlo de nuevo. El Gresca sigue cosechando buenas críticas y como antaño es difícil conseguir una mesa.

¡Hurra, esta semana ha funcionado! Iba motivado para rescribir aquel primer post de Septiembre 2010. No obstante, no me ha hecho falta redactar. Bastaba con hacer un link.

Restaurante Gresca (Barcelona)El Gresca es un restaurante pequeño.

En realidad he experimentado un déjà vécu. Más que una simple sensación de haberlo vivido antes, se han repetido una gran cantidad de detalles…

Link al pasado.

Restaurant Gresca, Calle Provença, 230 (Barcelona). Tf. 934 51 61 93

mayo 4, 2013

Cocktail y plato en el Dry Martini The Academy

por Philipp


Ahora que Restaurant Magazine ha publicado su codiciada lista de los mejores restaurantes del mundo –con tan buenas noticias para El Celler de Can Roca– conviene echar un vistazo también a su Drinks International y el ranking de los 50 mejores bares del mundo. Ahí figura el Dry Martini de Barcelona en una destacada decimonovena posición.

Dry Martini The Academy (Barcelona)Dry Martini The Academy (Barcelona)

Aunque su propietario y cocktailman Javier de las Muelas figura entre los 150 expertos con derecho a voto, es una suerte enorme vivir rodeado de profesionales tan comprometidos y locales tan famosos. El Dry Martini es un clásico en Barcelona creado en el año 1978. Cuando lo visité por primera vez, hace relativamente poco tiempo, me llevé una desilusión enorme. Me recordaba el desaparecido Orotava de Josep María Luna, otro local legendario que abrió sus puertas en 1929 y desafortunadamente cerró en Junio del 2005, ¡a pesar de alguna crítica reciente en TripAdvisor fechada en Abril 2012!

El Dry Martini del 78 está en el chaflán Aribau con Córcega y su decoración recuerda a esos años. Ahora bien, no era consciente que unos metros más adelante por la calle Córcega hay la entrada al Dry Martini The Academy. Esa es la versión moderna y fashion que yo esperaba encontrar en mi primera visita al Dry Martini.

Entramos por casualidad y me tomé mi primer Dry Martini, el primero de mi vida quiero decir. Eran casi las dos del mediodía, íbamos tarde y al ver a los cocineros y sitio libre, les pregunté si podíamos juntar unas mesas para continuar la reunión almorzando. No suelo jugar con asuntos de estómago, pero quizá por la graduación del Dry Martini, por la profesionalidad de los empleados o por la pulcra cocina que se divisa a través de una cristalera, me sentí tentado a probarlo.

De hecho, el mixologist que atendía la barra me había explicado unos minutos antes la carta del Academy. Me llamó la atención el maridaje de cocktails con comida, una combinación muy innovadora. En la carta los llaman Duettos y vienen subtitulados así: “Como Monserrat Caballé & Freddie Mercury, Cocktail & plato en armonía.”

El Dry Martini The Academy es la versión asequible del Speakeasy. En el Academy puedes comer por la mitad de precio y, sobre todo, puedes probar los Duettos (aquí la carta). Yo me decidí por un extraordinario Tartar de tomate dulce con olivada (7,50€) y un genial Duetto llamado Noche Jerezana & Entrecote añejo con parmentier (19€). Además, habiendo pecado con el aperitivo, no podía resistirme a dulcificarlo con un postre. Tomé una excelente Mousse de crema catalana con cítricos (6,50€).

¿Sorprendido? Yo también. No me hubiera planteado nunca ir a comer al Dry Martini The Academy y tampoco al Speakeasy, este último por precio (compara la carta). Un descubrimiento tardío que bien vale un post y referencias en Manitas. ¿Coste? Éramos ocho personas, todos con aperitivos, dos Pittacums a su justa temperatura, primeros, segundos, postres y cafés: 50€/pax.

La relación calidad-precio (RCP) está totalmente a favor de la oferta. Servicio: impecable y experto. Un sitio a probar sin lugar a dudas y no sólo para copas. Volveré.

Dry Martini The Academy, Aribau 162-166 junto a Dry Martini (Barcelona). Tf. +34 932 175 072

abril 18, 2013

Restaurante Sant Pere del Bosc: qué tal se come (2ª parte)

por Philipp


Si te has perdido la primera parte, haz clic aquí.

Para neófitos como nosotros, la carta básicamente contiene menús cerrados. Dada mi cruzada de dieta ultra sana, con menús así no me hubiera atrevido reservar sin preguntarles antes por el nivel de grasas saturadas. Y así lo hice por Facebook. Mi sorpresa fue que me pidieron mi lista de alimentos saludables (2,8MB) y tras un par de días me retaron a probar un menú de degustación basado íntegramente en la columna verde de la lista (52€). Ya no tenía excusas.

Restaurant Sant Pere del Bosc (Lloret de Mar)Restaurante Sant Pere del Bosc (Lloret de Mar)

Llegamos sobre las nueve y cuarto, y nos animaron a tomar un aperitivo antes de sentarnos en la mesa. Al parecer, Nico Cabañas –maître, sommelier y propietario del Sant Pere del Bosc –tiene por costumbre hacer una visita a su impoluta cocina para nuevos clientes. Y ahí estaba el prometedor Harry Wieding, como en las fotos de Facebook, elaborando un único plato y sin muestras de resentimiento por mis deseos de salud. Un espectáculo de espacio inmaculado en el que Ramsay y Chicote se quedarían sin palabras.

En la sala había cuatro mesas ocupadas, muchas en mi opinión teniendo en cuenta la situación económica actual y el precio de la carta. Además, todos eran paisanos, ni un solo ruso. El Sant Pere del Bosc no es un sitio barato. Su propuesta de platos es sofisticada, “mediterránea futurista” como lo expresa el propio Nico en alguna entrevista, esmerada, honesta y protocolaria en la mesa. El Sant Pere del Bosc persigue una estrella Michelín y se nota. Conseguirla implica una puesta en escena casi solemne, interrumpida solo por la verborragia de un entusiasmado Nico.

Don Nicolau Font Maig, antiguo Conde de Jaruco y comprador del santuario en tiempos de la desamortización española, estaría contento del ímpetu de su maître. Pero, a diferencia de él, Don Nicolau simplemente compraría esas malditas estrellas o la Guía Michelín entera con unos cuantos sacos de reales, para acto seguido hacer las reformas que le apetezcan. Justo lo que Nico me comentaba al despedirnos, animándome a llamarle para preparar un arroz con ‘múrgoles’ o lo que nos venga en gana aunque no estuviera en la carta.

Vamos, como las verduritas que Harry tuvo que inventarse para este tozudo cliente de Manitas, sin darse cuenta –al menos Nico– que esas verduritas ni los hermanos Roca del trisestrellado Celler de Can Roca sabrían igualar en gusto y presentación. Harry Wieding tiene sensibilidad y talento. Probablemente las mejores verduritas que jamás he comido y mira que parece un plato sencillo. No están en la carta, pero puedes pedirlas. Dile a Nico: “Me gustaría probar las verduras de Philipp.” Nico se acordará de esta frase.

Si te apasionan las estrellas, pero no te importa que aún no las tenga, el Sant Pere del Bosc es una buena opción. Pero, no te olvides: Nico está abierto a tus sugerencias. Aprovecha su espera al galardón para pedirle lo que te guste. Un entorno espectacular, ideal para cenar y, como dicen en su web (si tu bolsillo lo soporta) amarse después en el contiguo hotel de lujo, ese sí con varias estrellas, aunque no de tipo culinarias.

Paciencia Nico y si nunca llegan las estrellas, cuenta que Don Nicolau ya las alcanzó en el siglo XIX. Muchos éxitos Harry y patenta ese plato de verduras.

Restaurante Sant Pere del Bosc (Lloret de Mar – Girona). Tf. +34 972 36 12 48

abril 16, 2013

Restaurante Sant Pere del Bosc: cómo llegar (1ª parte)

por Philipp


El noventa y un por ciento de las valoraciones en Tripadvisor valoran este restaurante como ‘excelente’; el nueve por ciento restante como ‘muy bueno’, ni siquiera un ‘normal’. ¿Qué puede añadir Manitas de Cerdo sobre el Restaurante Sant Pere del Bosc de Lloret de Mar?

Tenía ganas de acercarme hace tiempo. Pero, lo confieso, mis perjuicios vencían mi curiosidad. ¿Lloret de Mar? –pensé. ¿Qué puede ofrecerme? Conozco la terraza más mágica de la Costa Brava, Cala Banys –ese rincón del litoral genuinamente mediterráneo hasta ahora olvidado en los spots de Estrella Damm–, y por una casualidad profesional a los responsables de Turisme de Lloret empeñados en difundir los secretos del exitoso macro resort de la Selva.

Aprovechamos una lluviosa tarde la Semana Santa para acercarnos y hacer una primera inspección ocular. Si llegas a Lloret por Vidreres debes tomar dirección a Blanes y en la primera rotonda girar a la derecha, como si fueras al Waterworld, ¡ese parque acuático que en su web explica cómo llegar por aire! Tranquila, el Sant Pere del Bosc no es el Aquadiver de la Garrotxa.

Sigue montaña arriba por la ancha carretera asfaltada y adéntrate sin aprensión en el Condado de Jaruco. No, no estás en Cuba, aunque su nombre no es fruto de la casualidad (saber más). A ambos lados verás construcciones autodenominadas villas, aunque no estén aisladas en el campo ni probablemente nunca lo estuvieron. Conforme avanzas habrá un momento que el asfalto empeora y luego, de repente, acaba. Tú sigue, aunque despacio para esquivar los baches. Continua, siempre por el camino más ancho, excepto al final, que es a la izquierda.

Sant Pere del Bosc (Lloret de Mar)El santuario Sant Pere del Bosc

Sant Pere del Bosc, un antiguo santuario convertido hoy en hotel de lujo, aparecerá delante tuyo, inconfundible, majestuoso, de estilo ecléctico y absolutamente sobredimensionado. Aparca tu vehículo entre algún Mercedes de la Clase S o BMW de la Serie 7. Piensa que ellos también han subido por ahí. He aquí la diferencia de clases: mientras a nosotros nos duele cada bache, esos hoyos del firme no tienen el ancho y profundidad suficientes para ser percibidos en esas limusinas.

Y aún así, los de Sant Pere del Bosc titulan su menú más sencillo: “Lehman Brothers (la mare que els va parir [sic])”. Estarás conmigo que si tus clientes llegan en limusinas hablar de los pelotazos en esos términos es un acto de valor. Y mis prejuicios sobre Lloret se esfumaron. Tengo que reservar aquí –le dije a mi compañera. Con ese detalle me tenían enganchado.

Si te interesa saber qué tal se come en el Restaurante Sant Pere del Bosc, consulta la segunda parte aquí.

Restaurant Sant Pere del Bosc, Paratge de Sant Pere del Bosc s/n (Lloret de Mar). Tf. 972 36 12 48

marzo 26, 2013

El Brunch & Cake de Manex Susaeta

por Philipp


Sólo podía ser Manex Susaeta. Hay negocios que fracasan y negocios que no pueden fracasar. ¿Quién vaticinaba el éxito de Cup&Cake en Barcelona? ¿Quién hubiera puesto dinero para su segunda aventura en la calle Tallers? ¿Y quién hubiera arriesgado para montar un Brunch & Cake en Enrique Granados 19? ¡Ya van tres!

Aparte de empresario, Manex Susaeta es sensible creador de singulares conceptos de restauración. Sus empleados sonríen y llevan con orgullo el ya característico atuendo. ¿Cómo consigues empleados así? –le pregunté un día. Pues es fácil –me contestó. Basta con cuidarles mejor que la competencia.

Brunch & Cake Barcelona de Manex SusaetaBrunch & Cake Barcelona

Parece fácil y aún así, cuando bajaba hacia el Brunch & Cake por Enrique Granados, más de una terraza estaba completamente vacía. Eran pasadas las dos de la tarde, todos prometían menú por diez Euros, hacía sol y la temperatura invitaba a sentarse en cualquiera de ellas. Además, los camareros sonreían con desesperada amabilidad, pero los peatones pasaban de largo ¿Dónde está el secreto?

Tenía una reunión cerca de Enrique Granados 19, una ocasión idónea para acercarme. Además, en otra vuelta de tuerca a mi saludable dieta para prevenir la hipercolesterolemia –llevo perdidos quince kilos además de cientos de monedas por la forzosa renovación de tallas –ahora he instaurado en mi vida de ejecutivo “los lunes vegetarianos”, ¡de desayuno a cena! Pensé, Brunch & Cake debe ofrecer alternativas válidas para el bloguero de Manitas.

Inconfundible ya desde la calle, con una fachada que roza el kitsch, el interior invita a quedarse. Desenfadado, hogareño, luminoso, amueblado con una armoniosa mezcla de estilos diferentes, cinco floreros desiguales con sus respectivas flores en una inútil estantería elevada y un ambiente musical de chill out me hacían sonreír. Nada es casual con Manex aunque si no prestas atención podrías pensar que sí.

Me senté en uno de los sofás junto a un baúl cuadrado que hacía de mesa. Pedí una ensalada grande de quínoa con verduras braseadas, canónigos y perejil, humus y sésamo (8,90€). Para beber agua mineral y de postre, atención, un té rooibos Kromland de Alma idóneo como antihistamínico natural para una primavera con polen.

Brunch & Cake: una alternativa inmejorable para mis lunes. La clientela, como en el Cup & Cake, más femenina, fashion, urbanita y muy cuidada.

Una pequeña confesión final: ¡nunca he probado los Cupcakes! Tiene gracia, porque ¿no era ése el secreto?

Brunch & Cake, Enrique Granados 19 (Barcelona). Tf. 932 00 28 72

marzo 25, 2013

Stop: Coure

por Philipp


Ya había escrito sobre el Coure en Manitas como también sobre el Wall 57, su clon en Valldoreix (Sant Cugat). No había conseguido llevarle al Coure en ninguna ocasión. El pasado viernes, por fin, conseguimos organizarlo.

Janina Rutia, la maître del Coure, ya nos esperaba abajo. Nos acompañó a una generosa mesa redonda en una de las esquinas. Tanto la barra como el restaurante estaban llenos. Los comensales eran parejas, de mediana edad, probablemente sibaritas como nosotros. Solo había una mesa de grupo ocupada por acomodadas barcelonesas en alegre escapada gastronómica nocturna.

Abrimos la noche con una copa de sorpresivo cava, un increíble Brut Rosé de DG Viticultors (¡12€ en tienda y mi primer 10 en la lista de vinos!) recomendado por la experta sommelier Janina. Ese primer sorbo era una inequívoca señal que la noche iba a ser mágica.

Tras titubear un rato por la carta, nos decidimos certeramente por el menú de degustación a 50€ por persona, no sin rogarle a Janina de incluirnos la sensacional crema de fruita de la passió amb aire de coco i granissat de menta. Para mi acompañante era su primer Coure. Sólo con una amplia degustación iba a poder opinar de verdad sobre el arte de Albert Ventura.

Dulce creación por Restaurante CoureOtra dulce creación by Coure

Y estábamos de acuerdo: como el Coure pocas alternativas nos quedan. Con cada plato me decía: “Tengo escalofríos, no he comido nunca nada igual, este restaurante es mejor que [omitido], pero mucho mejor, esto es impresionante…”

Ya lo decía en mi post sobre el Wall 57: para mi el Coure es de los mejores restaurantes que conozco. Nos dejamos 165 Euros, incluido un excelente Solertia del prohibitivo Priorat, un lujo en tiempos de crisis, pero una inversión en nuestros sentidos que ni la troika comunitaria ni corralito venidero nos podrá quitar.

Un diez por el Coure, por el manejo de la sala de Janina, por la discreción de sus camareros y un aplauso por un siempre oculto Albert Ventura sin cuya ánima en los platos nada tendría sentido.

Coure, Passatge de Marimon, 20 (Barcelona). Tf. +34 932 007 532

marzo 16, 2013

Restaurante Wall 57: el Coure de Valldoreix

por Philipp


Por fin se han dado las circunstancias para hacer una reserva en el Wall 57, situado a tan solo 8 minutos a pie desde la estación de Valldoreix de los Ferrocarrils de la Generalitat.

Logo Wall 57Restaurant Wall 57 (Valldoreix)

El Coure es para mi una de las cocinas más recomendables del momento, pero ahora sé que tengo un clon a 22 minutos del centro Barcelona. Situado en Valldoreix, una antigua y plácida urbanización residencial de Sant Cugat del Vallés, tienes una excepcional opción de restauración.

Sorprende la iniciativa del chef Albert Ventura de montar tan ambiciosa oferta en un lugar tan inesperado, un poco como El Babero en Madrid. Pero hoy, un viernes cualquiera de un mes de Marzo en plena crisis y a mediodía, apenas quedaba un sitio libre. Increíble, aunque justificado.

Había reservado en la barra –por cierto bastante más generosa que la del Coure– desde dónde tienes una visión inmejorable del ajetreo de una cocina exigente. Como siempre, comer en la barra está pensado para dos, justo el número de comensales que éramos hoy. Se trataba de un almuerzo de trabajo con un cliente excepcional, de ésos que tan poco abundan y que se empeñan en invitarte, aunque tú tomaste la iniciativa del encuentro.

Y ahora que sabes que esta experiencia no la pagué, atendiendo a las reglas de Manitas de cerdo no debería escribir sobre el Wall 57. Quizá mejor. Así no me pasa como con las panaderías de calidad, dónde ya no encuentro pan. Debe ser una casualidad, pero seguro que ese último chusco, ese último pan de payés, esas últimas dos sillas de la barra del Wall 57 o del Coure las has reservado tú…

Restaurante Wall 57: no lo dudes; es de los grandes.

Restaurante Wall 57, Rambla Mossèn Jacint Verdaguer 57, Valldoreix (Sant Cugat del Vallès). Tf. 935 89 50 60.

PD. Para llegar sin coche (recomendado): parada Vallodoreix de los Ferrocarrils de la Generalitat; sal por el edificio principal de la estación y tira todo recto a pie por Jacint Verdaguer. A mi paso, en 8 minutos alcanzas el Wall 57 a mano izquierda.

enero 19, 2013

Toc toc, Toto

por Philipp


Tenía una reunión justo enfrente del Toto y pensé que sería una buena ocasión para probarlo de nuevo. Debo advertir al lector que me cuesta ser totalmente objetivo, porque siento una admiración especial por sus impulsores: Ronit y Rafael de las panaderías Crustó. Quién se atreve a invertir en este quinto año de crisis –atendiendo a los ciclos económicos aún nos quedarían otros dos– tantos miles de Euros para montar un nuevo restaurante renunciando al menú de diez Euros, a guardárselos bajo el cojín o disfrutarlos en legítima soledad.

Restaurant TotoRestaurante y Wine Bar Toto

El Toto es otro envoltorio magnífico del interiorista Álvaro Rosa-Violán, creador de ambientes persuasivos como si se tratara de un anuncio publicitario. Pero, a diferencia del Boca Grande en el Passatge Concepció de Barcelona, Ronit y Rafael tenían claro que a un restaurante se va fundamentalmente a comer. Como con los obradores en sus panaderías, en el Toto hay un equipo de cocineros al que se nota la exigencia de Ronit.

Una carta sencilla, pero completa, ofrece una variedad de platos mediterráneos con inspiración italiana. Mi sorpresa fue ver el Toto completamente lleno, con un perfil de clientes variopinto, pero con suficiente saldo en sus tarjetas de pago para permitirse un menú a la carta aunque sea a mediodía y en día laborable.

Tenía razón el bloguero y experto culinario Ricard Sampere cuando decía en su post que el Toto era un sitio ruidoso, un asunto cuya responsabilidad corre a cargo del interiorista. Quizá no se imaginaba una ocupación del cien por cien.

Y tenía yo razón en mi post anterior sobre el Toto cuando me quejaba que los vinos se servían como si se tratara de caldos salidos del caldero. El camarero me aseguró que estaría bien y, efectivamente, estaba calentito como la última vez.

Toc toc, Toto: un buen caldo debe estar calentito y un bueno vino en su justa temperatura, es decir, bastante por debajo de los 22 ºC. Y no es un asunto de sibarita, sino de física. Cuando el alcohol se calienta se vuelve volátil y se impone a los aromas agradables del vino. Es como un carajillo: basta un chorro de coñac en un café caliente para hacer irreconocible la calidad del grano.

Disfruté, eso sí, con el excelente Carpaccio de lubina con habitas, con los Paccheri frutti di mare al dente y, como no, con el pan del vecino Crustó, todo además apto para mi dieta baja en grasas. Excelente Silvia Calierno; Ronit y Rafael pueden estar bien contentos.

Salimos a razón de 43€ por cabeza, el caldito de Ars Mítica de Ribera de Duero incluido y sin postre. Lleno total. Cocina muy buena.

Toc toc, Toto.

Restaurante & Wine Bar Toto, València 246 (Barcelona). Tf. 93 467 67 29

diciembre 9, 2012

Casa Viart: cocina de autor disfrazada de zapatería

por Philipp


La última vez que comí en unas galerías comerciales era hace 32 años. Todavía lo recuerdo. Solía pedir unas patas fritas con mayonesa, una mayonesa con un ligero sabor a limón que nunca más se me ha olvidado. Dicen que los sabores son el recuerdo más duradero.

A unas galerías comerciales se les puede pedir eso, unas patatas fritas con mayonesa con sabor a limón, una máquina de helado tipo softice, una tienda de chucherías y, aparte de algún caballito recreativo capaz de hipnotizar a los clientes más pequeños, muchos comercios de moda y complementos.

En Platja d’Aro, una conocida localidad de la Costa Brava construida alrededor de unas galerías comerciales, se ha instalado un caballo de Troya en pleno corazón comercial. Se llama Casa Viart y no es una zapatería. En realidad es un restaurante de autor, disfrazado de inocente local para tomar un respiro mientras termina el ciclo del caballito recreativo.

Caballo de TroyaEl caballo de Troya de Casa Viart

Teníamos en mente probar Casa Viart desde hace unos meses. Sin embargo, aunque me encantaban aquellas patatas fritas con mayonesa sabor a limón, mi dieta preventiva contra la hipercolesterolemia (2,8 MB), no me permite ya pecar.

Así que lo aplazamos varias veces, hasta que ayer –contando ya con recomendaciones de fuentes fiables– decidimos llamar para reservar, no sin antes dar un último vistazo a los comentarios en los grandes portales gastronómicos.

Hablaban muy bien del menú de degustación y todos destacaban su contenido precio. Ay, dichosa balanza de la propuesta de valor en marketing. Aunque todo comensal se desplaza a un restaurante para comer –pensé– el precio es capaz de mejorar o empeorar los alimentos. Sorprendía realmente un precio tan tímido para una degustación, aunque por los platos que describían (crustáceos, cefalópodos, carne de ‘pilota’, tocino, canelones, coco, etc.) no iba a ser esta mi elección por razones de dieta.

Pues, Casa Viart es un pequeño restaurante ubicado en un local de las galerías Albatros de Platja d’Aro y que antes servía como zapatería. Con cocina abierta y una pequeña barra a lo Cañete, dispone de una carta de tapas, platillos y postres realmente sugerentes. Nos inclinamos por la tostada con atún preparado por ellos, los espectaculares boquerones con membrillo, un delicioso San Pedro, un entrecot fileteado al punto, postres caseros, un Gran Caus de difícil localización en restauración y mi inestimable Vichy, aunque no en lata.

Pagamos 62€, sin contar el Gran Caus. Una prometedora cocina de autor en plenas galerías. Los comerciales troyanos de alrededor creen haberse librado de un competidor en complementos de vestimenta, cuando en realidad el chef va a por todos los clientes. Casa Viart no suena a origen griego, pero veo una estrategia…

Muy recomendable, reserva imprescindible.

Casa Viart, Galerías Albatros 130 (Platja d’Aro). Tf. 972 82 67 46

noviembre 21, 2012

El Maguro tataki del Iki Barcelona

por Philipp


El Iki Barcelona acaba de estrenar nuevo chef experto en cocina japonesa: Julio Rosello. No obstante, me dijo la maître, que el Maguro Tataki del Iki era de los platos más conocidos del joven restaurante japonés, por lo que intuyo –sin intención de quitarle méritos a Julio– la fama ya le viene de algo más atrás. En todo caso, estoy seguro que la trayectoria profesional de Julio ayudará a elevar la excelencia del Iki.

Restaurante Iki BarcelonaCocina a la vista Iki Barcelona

Abierto desde hace un año, el Iki Barcelona tiene una discreta entrada por la calle Aribau, entre París y Còrsega, tan poco llamativa que hoy me he pasado de largo. La filosofía del sitio, según reza en la carta, es la del antiguo samurái: sencillez, discreción, valentía y funcionalidad. Desde luego el aspecto externo es un fiel reflejo del anunciado posicionamiento. No será fácil convertir transeúntes despistados en clientes.

Nos dejamos recomendar a la carta. Aparte del Maguro Tataki, probamos Yakisoba, Okonomiyaki –una pizza japonesa que nada tiene que ver con las italianas–, variado de Sashimi y Makis, así como el Tetsukadon de filet, un nigiri de arroz con filete de ternera y salsa de vino. Vamos, una selección de lujo defendible incluso para mi dieta preventiva contra la hipercolesterolemia.

Si no hubiera sido por el Maguro Tataki, un aparentemente sencillo atún fileteado con ajos confitados y alcaparras, en Manitas de Cerdo hubiera escrito que el Iki Barcelona es un restaurante japonés de nivel. Pero, habiendo probado el Maguro Tataki del Iki, querida lectora, este plato hace sombra a más de un Michelin.

El Maguro Tataki del Iki Barcelona es una experiencia sensorial que por sí sola justifica la visita. Pero, no lo escojas como primer plato. Empieza por algún entrante, un ceviche peruano y unos Sahimis por ejemplo. Luego, deja que te sirvan un Maguro Tataki. Lo mirarás y dirás ‘bueno, interesante’.

Recordarás estas líneas y mientras lo sigues observando dirás ‘un poco exagerado Manitas de Cerdo con el Maguro Tataki este, no veo trazos de cultura Michelin’. Te lo explico de nuevo: sencillez, discreción, valentía y funcionalidad; como el restaurante desde la calle. Si fuera un bufet, no escogerías el Maguro Tataki. Pasarías de largo, como yo hoy bajando Aribau.

Pero, bueno, ahora que lo tienes en la mesa, que has hecho caso a Manitas de Cerdo y juras no visitar nunca más este blog si la experiencia gustativa llegase a ser igual que la visual, cierra los ojos y deposita el primer filete de atún sobre tu lengua. Cierra la boca. Intenta describir el sabor.

Por muchos años equipo del Iki Barcelona y suerte a Julio al frente de tan exigentes deberes.

Iki Barcelona, c/Aribau 174 (Barcelona). Tf. 93 676 34 07

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 328 seguidores

%d bloggers like this: